Era un día claro, tan claro que parecía poder ver a través de la gente.
Caminaba sin rumbo pero siempre mirando un punto fijo.
Las personas que circulaban por ahí tenían pintada una sonrisa contagiosa, miraban y reían como si fuera
el mejor día de sus vidas... yo seguía mi paso cada vez más tranquila deseando que me viniera a mí
también esa sonrisa.
Pensaba seriamente y notaba, sentía como mi rostro se fruncía cada vez más, sin poder ni querer parar el
gesto.
Caminé hasta hartarme y sentir mis pies como dos bolas de fuego. Me senté un poco a respirar el aire fresco
y fué entonces que por fin me contagié aquella risa... pues te ví, te ví ahí parado frente a mí con el mismo gesto con el que venía yo... me abrazaste suavemente como con miedo a que me quebrara y te fuiste, te fuiste alejando
tan despacio y te llevaste mi sonrisa, mis ganas de disfrutar aquel día tan claro. Tan claro está ahora la vida, el
sentido de por que caminaba sin rumbo... va a hacer fecha de tu desaparición en la tierra y todavía te sigo extrañando tanto que se me hace difícil salir del trance, dejar de mirar un punto fijo, dejar de pensar en vos!
Te quiero papá
1 comentario:
La verdad que fue muy lindo lo que escribiste...
Como siempre, en tu blaaaaag también logras expresar con palabras lo que yo nunca pude...
Te amo y muchas gracias por hablar por todos!! Siempre!!! Besos Los AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
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